martes, 5 de mayo de 2015

La NASA capta misteriosos "ruidos" estratosféricos por infrasonidos..



La NASA ha captado mediante micrófonos de infrasonido unos misteriosos silbidos en el  borde del espacio, aproximadamente a unos 36 kilómetros por encima de la superficie terrestre.

El logro científico ha sido posible gracias al experimento de un estudiante de la Universidad de Carolina del Norte, Daniel Bowman, que diseñó y fabricó un equipo capaz de captar las ondas de sonido en frecuencias inferiores a 20 hertzios.

El infrasonido se encuentra por debajo del rango auditivo del ser humano, pero la aceleración de la reproducción en las muestras grabadas lo convierte en audible. “Suena un poco como Expediente X”, ha afirmado Bowman en declaraciones a “Live Science”.

Los sensores de infrasonido colgaban de un globo aerostático de helio lanzado el 9 de agosto de 2014, que voló sobre Nuevo México y Arizona. Los expertos han explicado que ningún experimento de infrasonido había llegado antes a semejantes altitudes.

A medida de que el globo iba ascendiendo, los sensores de infrasonido recogieron una mezcla de señales que ahora los científicos están con la ardua tarea de ir tratando de descifrar e interpretar. Bowman, como el protagonista de la novela “2001” de Arthur C. Clarke, informó el pasado 23 de abril, en la reunión anual de la Sociedad Sismológica de América, que “nunca habían escuchado antes tantas señales estratosféricas”. Los científicos se han mostrado bastante sorprendidos por la gran “complejidad de la señal”

Tras el éxito de este envío, NASA pretende apoyar un segundo proyecto para grabar más de estos ruidos extraños a finales de este año. “Seguramente, si ponemos instrumentos por encima de la estratosfera encontraremos cosas que no hemos visto antes. No se había hecho nada así en 50 años”, ha recordado el científico.

La cuestión es que quizás podríamos estar ante alguna forma de comunicación desconocida, quién sabe.



La NASA capta misteriosos sonidos estratosféricos

La NASA ha captado misteriosos sonidos en el borde del espacio. Micrófonos de infrasonido han recogido una especie de silbidos a 36 kilómetros por encima de la superficie de la Tierra. El logro ha sido posible a través del experimento de un estudiante de la Universidad de Carolina del Norte, Daniel Bowman, que diseñó y construyó un equipo capaz de captar las ondas de sonido en frecuencias inferiores a 20 hertzios. El infrasonido es por debajo del rango auditivo humano, pe ...

Leer mas: http://www.europapress.es/ciencia/misiones-espaciales/noticia-nasa-capta-misteriosos-sonidos-estratosfericos-20150505110258.html

(c) 2015 Europa Press. Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de este contenido sin su previo y expreso consentimiento.

miércoles, 28 de enero de 2015

Investigadores británicos descubren anomalías en el cerebro de psicópatas.




Los psicópatas condenados por delitos graves muestran una actividad cerebral diferente de la del resto de personas, incluidos otros asesinos. El escáner cerebral a una treintena de criminales muestra que los afectados por una psicopatía presentan anomalías en las partes del cerebro implicadas en el aprendizaje. Pueden aprender de los premios, pero parecen incapaces de hacerlo con el castigo.

Un grupo de psiquiatras forenses y neurocientíficos han tenido la rara ocasión de echar un vistazo en el cerebro de una docena de psicópatas británicos encarcelados por asesinato, violaciones o intento de homicidio. Registraron su actividad cerebral con la técnica de imagen por resonancia magnética funcional (fMRI, por sus siglas en inglés) mientras realizaban una serie de ejercicios donde podían ganar o perder puntos.

Andrei Chikatilo


Para poder comparar sus resultados y buscar las diferencias, los investigadores realizaron el mismo experimento con una veintena de reclusos condenados también por delitos muy graves pero que no habían sido diagnosticados con psicopatía. Otras 18 personas sanas y libres completaron la muestra. El ejercicio era una sencilla tarea de elegir una imagen de entre una pareja. Si acertaban, recibían 100 puntos, si perdían se los restaban. Para provocar cambios en la conducta, al cabo de cierto tiempo, en un porcentaje de las pruebas, el juego penalizaba lo que ellos creían que era un acierto. Buscaban así un aprendizaje adaptativo.


"En comparación tanto con los hombres normales y no violentos como con los violentos antisociales que no son psicópatas, el grupo psicopático mostró un aumento de actividad anormal en el cingulado posterior y en la ínsula anterior cuando eran castigados de forma inesperada", dice el doctor del Instituto de Psiquiatría del King's College de Londres, Nigel Blackwood.

Ambas zonas del córtex cerebral están implicadas en el aprendizaje basado en premios y castigos. El giro cingulado, en particular, estaría relacionado en la modificación de la conducta en respuesta a un cambio inesperado, según anteriores investigaciones. En cuanto a la ínsula anterior, interviene en la motivación. Estudios previos han demostrado, por ejemplo, que una lesión en esta zona puede afectar al cálculo a la hora de tomar decisiones que puedan acarrear un resultado negativo.

Jeffrey Dhamer


Sin embargo, la actividad cerebral tras un premio era completamente diferente. Según explican los autores de la investigación en la revista Lancet Psychiatry, el escáner cerebral de los delincuentes no psicópatas y los no delincuentes mostraban una gran actividad en estas zonas cerebrales cuando eran premiados, algo que no sucedía en la misma medida en el caso de los psicópatas.

Ted Bundy

 
Analizada en conjunto, la actividad cerebral y las conexiones entre distintas partes del cerebro de los psicópatas eran muy diferentes de la de los otros dos grupos. "Encontramos anormalidades funcionales tanto en la materia gris como en las fibras nerviosas de la materia blanca entre los criminales violentos con psicopatía", explica la psiquiatra de la Universidad de Montreal y coautora de la investigación, Sheilagh Hodgins. Mientras la primera está implicada en el procesamiento de la información y la cognición, la segunda coordina el flujo de información entre las áreas cerebrales.

Antes de tomar una decisión, los humanos sopesan los posibles resultados. "Los criminales con psicopatía podrían considerar solo las posibles consecuencias positivas y fallarían al valorar las posibilidad de un resultado negativo", sugiera la investigadora canadiense. Es como si no aprendieran de los castigos o errores. "El castigo indica la necesidad de cambiar la conducta. En determinadas situaciones, estos criminales tienen dificultad para aprender del castigo para modificar su conducta", añade. Así que no se trataría solo de falta de empatía hacia los demás.


Como recuerda el experto británico, "los delincuentes psicópatas son diferentes de los otros criminales en varios aspectos. Éstos son híper sensibles a la amenaza, irascibles y agresivos, mientras que los psicópatas presentan una baja respuesta a las amenazas, son fríos y su agresividad es premeditada".

Albert Fish

Para los investigadores, aunque habría que realizar nuevos estudios con muestras mayores, sus resultados indican que los actuales sistemas de tratamiento y posible reinserción de los psicópatas tienen que cambiar.  Como dice Blackwood: "En la actualidad, los programas tratan a todos los hombres antisociales como un único grupo y sabemos que los psicópatas no los siguen muy bien. Nuestro trabajo apunta a la necesidad de adaptar estos programas para que tengan en cuenta la diferente forma de procesar la información de los castigos de los psicópatas".


Por cierto, a lo largo del artículo siempre se ha hablado de hombres. En la muestra estudiada no había mujeres. "La gran mayoría de los individuos con trastorno de la personalidad violento y antisocial son hombres. Existen mujeres psicópatas, pero son comparativamente escasas", aclara el científico británico.

martes, 23 de diciembre de 2014

El primer cumpleaños de Avernum, 25 Rutas al Infierno.






Hoy es el primer cumpleaños de mi pequeñín "Avernum, 25 rutas al Infierno", mi primer libro y no se si el que quizás sea el único, cualquiera sabe, funciono así, un poco caótico y buscando siempre nuevos caminos y aventuras.



Avernum es el fruto de una enorme ilusión y muchas horas de trabajo sacadas prácticamente de donde no las había. Algo que jamás pensé que yo pudiese ser capaz de hacer ni de lejos, pues lo mío siempre han sido asuntos más "ruidosos" y musicales.



Quiero aprovechar este primer cumpleaños para daros las gracias a todos los que durante estos doce meses os habéis sumergido en alguna ocasión en esas historias tan especiales para mí, y creo ya que también para muchos. También por supuesto a los que no lo habéis hecho, pero que desde luego tanto apoyo habéis dado a este humilde novatillo en estas lides literarias.

No quiero dejar pasar el volver a agradecer a mi amigo Josep Guijarro su prólogo para el libro y todo su apoyo.




Mil gracias a todos por estar ahí.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

El robot Curiosity detecta misteriosas fluctuaciones de gas metano de posible origen biológico.








Mientras otras misiones más recientes, como el aterrizaje de Philae sobre un cometa o el primer despegue de la nave Orión, acaparaban toda nuestra atención espacial en los últimos meses, el pequeño Curiosity seguía adelante con la exploración de Marte, recogiendo datos y haciendo mediciones que aquí en la Tierra los científicos de la NASA y de centros de investigación de todo el mundo analizan para conocer más sobre nuestro planeta vecino: cómo es, cómo fue y, sobre todo, si alguna vez acogió formas de vida .

Algunos de esos datos, sin embargo, tienen a la comunidad científica algo desconcertada, puesto que no encajan con los modelos con los que venían trabajando hasta ahora y no tienen, de momento, explicación. La revista Science publica esta semana un estudio co-liderado por Guy Webster, científico de la NASA, en el que se recoge uno de estos datos: Curiosity ha observado, a lo largo de 20 meses, cómo en momentos puntuales la atmósfera de Marte presenta grandes picos y posteriores bajadas en los niveles de metano. Y no tienen ni idea de dónde sale.



El metano es un compuesto químico, un hidrocarburo (compuesto por un átomo de carbono y cuatro de hidrógeno) que se encuentra de forma natural en la atmósfera de la Tierra. En nuestro planeta, es resultado de la putrefacción de las plantas, de forma que tiene un origen biológico. También es un compuesto habitual de la atmósfera marciana, pero sus niveles, se creía, suelen ser relativamente bajos y estables. Sin embargo, en varios momentos puntuales, los instrumentos de Curiosity percibieron como esa cantidad se multiplicaba por diez, para luego volver a descender.
 

¿De dónde salen esos brotes de metano?


No es la presencia de metano, por tanto, lo que tiene en ascuas a los científicos, sino los picos que han observado en sus cantidades presentes en la atmósfera. "Esos aumentos temporales nos dicen que debe haber una fuente relativamente localizada", explica Sushil Atreya, de la Universidad de Michigan y uno de los miembros del equipo científico de Curiosity. Entender el origen del metano de Marte es crucial para la exploración del planeta. Los investigadores tratan, principalmente, de determinar si tiene un origen biológico o no.


  
Y es que además de provenir de la descomposición de células de seres vivos, el gas puede haberse producido como resultado de otros procesos, entre ellos algunos geológicos, como la generación de determinados minerales o la interacción entre roca y agua, y otros fotosintéticos, al degradar los rayos ultravioleta del Sol compuestos orgánicos depositados en Marte por meteoritos o polvo espacial.
Posibles fuentes y sumideros de metano (vía nasa)

Aunque manejan varias hipótesis, los investigadores no se atreven a señalar una fuente u otra como responsable única de la generación del metano. Aseguran que los modelos de cálculo de los que disponen, incluso teniendo en cuenta la acción del viento que circula sobre la superficie marciana y que podría causar estos resultados en las mediciones del robot, no permiten reproducir las características temporales y espaciales de estos penachos o brotes con grandes concentraciones de metano.

La radiación UVA, por ejemplo, puede generar metano, y los modelos de laboratorio permiten crear una simulación en la que, ajustando el ritmo de caída de material proveniente de meteoritos, se alcanza el nivel de metano de Marte. Pero no hay ningún evento, diario o estacional, que explique los picos observados en escalas de tiempo de apenas unos días.


Las moléculas orgánicas, básicas para la vida


"Incluso teniendo en cuenta los impactos de varios objetos grandes, o muchos eventos aéreos menores, el modelo no consigue situar suficiente carbono sobre la gran superficie donde se han observado los brotes y, lo que es más importante, no podrían producir el metano lo suficientemente deprisa como para crear esos brotes en los espacios de tiempo observados", explica el estudio.

Por tanto, argumentan Webster y sus colegas, debe haber algo más. "Nuestras mediciones sugieren que las cantidades observadas se están generando por más de un mecanismo a la vez. O se están produciendo ahora, o provienen de reservas antiguas, o ambas cosas a la vez". 

Las moléculas orgánicas, como son las de metano y muchas otras, son las piezas químicas básicas para la vida, aunque también pueden existir sin ella. Por lo tanto, los hallazgos de Curiosity no son una confirmación, ha explicado la NASA, de que Marte haya albergado alguna vez vida microscópica (o de ningún otro tipo) pero sí ayudan a entender cómo es la química que tiene lugar en el planeta rojo ahora mismo, así como la posibilidad de que alguna vez presentase condiciones favorables para la vida.


jueves, 27 de noviembre de 2014

Descubiertas las tumbas de seis supuestos vampiros en Polonia.





La ignorancia y el miedo son dos ingredientes que, por norma general, crean juntos más monstruos de los que en realidad huyen. En Polonia, durante los siglos XVII y XVIII, las gentes llevaban a cabo rituales funerarios para alejar al diablo y librarse de su influencia maligna. Los cuerpos de aquellos difuntos que corrían el riesgo de convertirse en vampiros por una variedad de razones, algunas tan peregrinas como un defecto físico, recibían un tratamiento específico de lo más grotesco. Las excavaciones en el cementerio de Drawsko, en el noroeste del país, han sacado a la luz seis tumbas cuyos ocupantes portaban alguna sorpresa: una hoz sobre la garganta para rebanársela en caso de que el sepultado volviera a la vida o una gran piedra en la boca para que se atragantara si pretendía respirar de nuevo o morder a alguien. Se trataban de un hombre adulto, una adolescente, tres mujeres adultas y un joven de sexo desconocido. Ni la edad ni el sexo eran un impedimento para esas prácticas.




Un equipo de la Universidad del Sur de Alabama (EE.UU.) cree que estos extraños ritos funerarios pueden revelar claves sobre las prácticas sociales y culturales de las personas que vivían entonces en la zona, además de darnos pistas sobre sus identidades. Para ello, los autores del estudio, publicado en PLoS ONE, analizaron los dientes molares de 60 individuos, incluidos los seis supuestos vampiros, utilizando isótopos de estroncio. Entonces, compararon los resultados con los mismos isótopos de animales locales.

De esta forma, se dieron cuenta de los «diablos» de las tumbas extrañas no eran inmigrantes, desconocidos que podían haber causado temor entre los lugareños, sino individuos de la zona cuyas condiciones sociales de identidad o forma de muerte les convirtieron en sospechosos.




Epidemia de cólera

La idea del vampiro o del no muerto tiene una larga historia. En el Este de Europa, el término proviene de «resucitado» y surgió alrededor del siglo XI, aunque el mito probablemente nació mucho antes entre los antiguos griegos y romanos. En el folklore polaco, se trata de un espíritu turbio que vuelve a la vida después de muerto para dañar a los vivos. En sus leyendas, las almas dejan el cuerpo y continúan habitando este mundo durante cuarenta días después de la muerte. Sin embargo, una pequeña parte de esas almas son peligrosas y pueden convertirse en vampiros. Generalmente, se trata de pobres desgraciados que fueron marginados en vida por tener una apariencia física distinta, practicar la brujería, no haber sido bautizado tras el nacimiento, suicidarse o haber muerto los primeros en una epidemia.





Precisamente, los investigadores creen que detrás de estos entierros para alejar el mal pudo encontrarse la epidemia de cólera que castigó Europa del Este durante el siglo XVII. La primera persona que muriera a causa de un brote de la enfermedad infecciosa podía tener más probabilidades de regresar de entre los muertos como un vampiro. «La gente de la época postmedieval no entendía cómo se propagaba la enfermedad, y en lugar de una explicación científica para estas epidemias, explicaban el cólera y las muertes que resultaban de ella de manera sobrenatural», apunta Lesley Gregoricka, responsable del estudio. De ahí a poner una piedra en la boca de un fallecido solo había un paso.